Mirar dónde estás ahora
Después de estos pasos, quizá no tengas todas las respuestas. Y no hace falta.
Lo importante en este punto es darte cuenta de si algo empezó a cambiar en tu manera de observarte y relacionarte contigo.
Tal vez ahora notes con un poco más de claridad lo que te pasa.
Tal vez reconozcas mejor ciertas reacciones internas.
Tal vez te resulte más fácil distinguir entre tú y aquello que aparece en ti.
O tal vez hayas descubierto que hay zonas que todavía te resultan muy difíciles de mirar sin apoyo.
Todo eso puede ser valioso.
Algunas preguntas para orientarte
Puedes tomarte un momento y preguntarte:
- ¿qué fue lo más claro que vi en este recorrido?
- ¿qué me ayudó más?
- ¿qué me resultó más difícil?
- ¿qué sigo sin entender del todo?
- ¿qué necesitaría ahora para seguir bien?
No hace falta cerrar nada de forma perfecta.
Solo orientarte un poco mejor.
Qué puedes hacer después
A veces, después de este primer nivel, lo más útil es seguir observando con más calma lo que ya empezaste a notar.
Otras veces puede servir volver sobre alguno de los pasos y repetirlo con más tiempo.
Y en algunos casos, este recorrido puede mostrarte que hay cosas que conviene no seguir explorando solo, al menos por ahora.
Orientarte también incluye eso.
Para dejar registrado
Si quieres, anota algo breve como esto:
Lo que más reconozco en mí después de este nivel es…
Lo que más me ayudó fue…
Lo que todavía me cuesta es…
Mi siguiente paso podría ser…
Importante
Este recorrido no busca que llegues a una conclusión cerrada sobre ti.
Busca ayudarte a empezar a observarte mejor, a reconocer ciertos patrones y a relacionarte de una manera un poco menos automática.
A veces eso ya es un cambio importante.
Para seguir
Desde aquí puedes elegir cómo continuar.
Quizá quieras volver sobre alguno de estos pasos.
Quizá quieras seguir con un nivel más profundo del proceso.
O quizá prefieras hacer una pausa y dejar que lo trabajado se asiente un poco.
Lo importante no es avanzar rápido.
Lo importante es avanzar con más claridad.