Paso 5 — Relacionarte distinto

Empezar a cambiar la forma de mirar

Reconocer lo que pasa dentro de ti ya es un paso importante.

Pero el proceso no consiste solo en identificar patrones. También implica empezar a cambiar la manera de relacionarte con ellos.

A veces, apenas notamos una reacción interna, otra parte aparece para juzgarla, apurarla o querer eliminarla.

Eso también forma parte de la experiencia.

En este punto, la invitación es sencilla: intentar mirar un poco menos desde la pelea y un poco más desde la apertura.

No hace falta que te salga perfecto.
No hace falta sentir calma total.
Solo empezar a probar otra actitud.

Una pregunta útil

Cuando notes algo que aparece en ti, en vez de rechazarlo enseguida, puedes preguntarte:

¿Puedo hacerle un poco de espacio a esto, aunque no me guste?

O también:

¿Puedo mirarlo con algo más de curiosidad y algo menos de juicio?

A veces eso ya cambia mucho.

Qué puedes empezar a practicar

No se trata de justificar todo lo que aparece ni de resignarte.

Se trata de probar una relación un poco distinta.

Por ejemplo:

  • en vez de pelearte con una reacción, observarla,
  • en vez de aplastarla, darle un poco de espacio,
  • en vez de insultarte por sentirte así, reconocer que algo en ti está reaccionando,
  • en vez de exigir un cambio inmediato, permitir primero una pequeña comprensión.

Una observación breve

Piensa en algo que hayas reconocido en el paso anterior.

Ahora pregúntate:

  • ¿cómo suelo tratar eso cuando aparece?
  • ¿lo juzgo, lo rechazo, lo apuro, me avergüenzo?
  • ¿podría relacionarme con eso de una manera un poco menos dura?

No hace falta que lo logres por completo.
Alcanza con notar la diferencia entre pelearte y abrir un poco de espacio.

Para dejar registrado

Si quieres, anota algo breve como esto:

Cuando esto aparece en mí, suelo…
Lo que más me cuesta frente a esto es…
Hoy podría intentar relacionarme con esto de una manera un poco más…

Importante

Relacionarte distinto no significa aprobar todo lo que pasa dentro de ti.

Significa empezar a dejar de tratar tu experiencia interna solo como enemiga o problema.

A veces, un poco menos de pelea ya cambia mucho.

Para seguir

En el siguiente paso vamos a cerrar este primer nivel con una pregunta importante: cómo orientarte a partir de lo que empezaste a ver.