Estrategias Comunes de Nuestros Protectores para Mantenernos “a Salvo”

En el modelo de Internal Family Systems (IFS), nuestra psique se compone de múltiples “partes” o subpersonalidades. Algunas de estas partes son “protectores”, que trabajan incansablemente para mantenernos a salvo de dolor y angustia. Estos protectores a menudo se activan en respuesta a partes vulnerables y sensibles dentro de nosotros que han sido heridas y requieren protección.

Aquí están algunas de las estrategias que tus protectores pueden utilizar para mantenerte “a salvo”:

  1. Distracción: Tus protectores pueden mantenerte ocupado y funcional para evitar enfrentar problemas internos. Pueden llenar tu vida con tareas y responsabilidades para que no tengas tiempo para reflexionar sobre tus emociones o recuerdos dolorosos.
  2. Entumecimiento: Tus protectores pueden reducir tu capacidad para sentir emociones fuertes. Esto puede ser una forma de protegerte de la angustia emocional que puede surgir al enfrentar recuerdos dolorosos o situaciones estresantes.
  3. Complacer a los demás: Tus protectores pueden trabajar para asegurar la aceptación y evitar el abandono al satisfacer las necesidades de los demás. Esta estrategia puede protegerte del rechazo y la soledad.
  4. Victimismo: Tus protectores pueden utilizar la enfermedad o la lesión para obtener cuidado y protección de los demás. Esta estrategia puede protegerte de la responsabilidad y el estrés.
  5. Evitación de riesgos: Tus protectores pueden limitar tu capacidad para tomar riesgos y perseguir metas personales. Esta estrategia puede protegerte de la decepción y el fracaso.
  6. Cuidador del mundo: Tus protectores pueden sacrificar tus necesidades para cuidar de los demás. Esta estrategia puede protegerte de la confrontación y el conflicto.
  7. Negación: Tus protectores pueden distorsionar tus percepciones para evitar ver y responder a problemas o amenazas. Esta estrategia puede protegerte de la ansiedad y el miedo.

Es importante recordar que, aunque estas estrategias pueden parecer extremas, tus protectores están actuando con buenas intenciones. Su objetivo es mantenernos a salvo y protegidos. Sin embargo, a veces, estas estrategias pueden ser contraproducentes y limitar nuestra capacidad para crecer y prosperar.

En el trabajo de IFS, entendemos que intentar cambiar a la fuerza estas actitudes protectoras no es la solución. En cambio, el camino hacia la resolución y la sanación radica en llegar al fondo de las partes sensibles y heridas que los protectores están trabajando tan duro para proteger. Al sanar estas partes vulnerables, los protectores pueden liberarse de la necesidad de utilizar estas estrategias extremas. A medida que las partes heridas se sanan, los protectores pueden adoptar roles más equilibrados y saludables, lo que nos permite vivir de una manera más auténtica y plena.

El modelo de IFS nos ofrece una forma compasiva y efectiva de entender y trabajar con nuestras partes internas, permitiéndonos sanar nuestras heridas y vivir vidas más saludables y satisfactorias.

Fuente:
La Mente Mosaico de Richard Schwartz & Regina Goulding (1992).