Descubriendo Nuestra Perfección

En el corazón del modelo de Internal Family Systems (IFS) reside una verdad alentadora: todos poseemos un núcleo esencial conocido como el Self. Este núcleo se distingue por ser un centro de sabiduría, serenidad, compasión y curiosidad. A pesar de esta perfección inherente, muchos enfrentamos desafíos significativos para reconocernos de esta manera, obstruidos por críticas, heridas y patrones de comportamiento profundamente arraigados. ¿Qué sucedería si pudiéramos ver más allá de estas capas?

Desafíos en Percibir Nuestro Self Perfecto

  • Imperfecciones Visibles: Habitualmente, nos enfocamos en nuestras imperfecciones, desde rasgos de carácter que deseamos cambiar hasta errores del pasado que nos persiguen. Estas percepciones oscurecen la plenitud de nuestro Self, haciendo que se sienta distante o incluso inexistente.
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  • Crítica Interna: Forjada por las voces de figuras de autoridad y expectativas culturales, nuestra crítica interna puede ser implacable. Esta voz interna resalta nuestras fallas y debilidades, alimentando la creencia de que somos inherentemente imperfectos.
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  • Lucha por la Pertenencia y Aceptación: Desde temprana edad, buscamos pertenencia y aceptación. Esta búsqueda nos impulsa a enfocarnos en nuestras deficiencias más que en nuestras fortalezas, en un intento por adaptarnos o mejorar.
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  • Cargas Heredadas y Heridas Emocionales: Las heridas y las cargas emocionales, ya sean heredadas de nuestras familias o acumuladas a lo largo de nuestras vidas, pueden distorsionar profundamente nuestra autoimagen.
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  • Patrones de Supervivencia: Los patrones desarrollados para navegar por entornos difíciles a menudo se convierten en lentes a través de los cuales vemos nuestra vida, limitando nuestra capacidad de percibir la integridad de nuestro Self.

Reconocer estos obstáculos en la percepción de nuestro Self perfecto es solo el primer paso. Lo importante es que a pesar de todos esas dificultades el Self siempre está allí y en la práctica podemos ayudar a relajar nuestras partes para calmar – al menos provisoriamente – las partes activas. El siguiente ejercicio está diseñado precisamente para ayudarnos en este proceso, proporcionando un método directo y accesible para calmar nuestras partes internas y fomentar un encuentro más profundo y sereno con nuestro Self.

Ejercicio de Calma y Conexión con el Self

Objetivo: Este ejercicio tiene como propósito facilitar un momento de tranquilidad, permitiendo que las cualidades del Self afloren y ofreciendo un espacio de paz y esperanza a nuestras partes internas.

  1. Encuentra un Espacio Tranquilo: Busca un lugar donde puedas estar sin interrupciones durante unos minutos. Puede ser un rincón favorito de tu hogar o un espacio natural al aire libre.
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  2. Respiración Consciente: Cierra los ojos y toma tres respiraciones profundas, inhalando por la nariz y exhalando lentamente por la boca. Siente cómo cada respiración te lleva más hacia el centro de tu ser.
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  3. Visualización de Paz: Imagina un lugar que represente la paz y la seguridad para ti. Puede ser un paisaje sereno, una playa tranquila o cualquier espacio que simbolice calma. Visualízate a ti mismo en ese lugar, sintiendo la seguridad y la tranquilidad que el entorno proporciona.
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  4. Mensaje de Calma a las Partes Internas: Mentalmente o en voz baja, dirígete a tus partes internas con un mensaje de calma y aceptación. Puedes usar frases como:
    • “Está bien sentir lo que sientes. Aquí estamos seguros/as.”
    • “Os ofrezco paz y tranquilidad. Estáis a salvo para relajaros y ser vosotros/as mismos/as.”
    • “Invito a todas mis partes a sentir la serenidad y la seguridad de este momento y este lugar.”
    • “Estamos juntos y siempre estaremos juntos.”
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  5. Reconocimiento y Gratitud: Reconoce cualquier sensación de calma o ligereza que haya surgido durante el ejercicio. Agradece a tus partes internas por su presencia y por permitirte este momento de paz.
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  6. Retorno Gradual: Cuando estés listo, abre lentamente tus ojos y regresa a tu entorno, llevando contigo la sensación de calma y la conexión con tu Self.

Conclusión

A pesar de estos desafíos, nuestro Self perfecto puede aflorar. Al aprender a centrarnos, calmar las partes internas y crear condiciones de tranquilidad, facilitamos un espacio donde las cualidades de nuestro Self emergen con claridad. Esta emergencia es similar a una flor que, a pesar de las adversidades, despliega su fragancia cuando sus pétalos se relajan y abren en la luz del sol. Usando esta metáfora, reconocemos cómo nuestra perfección se revela en condiciones propicias.

Centrarnos en nuestro Self nos permite ver más allá de las capas de crítica y herida. Practicando la autoaceptación y la curiosidad hacia nuestras partes internas, despejamos el camino para que la verdadera naturaleza de nuestro ser, pleno y perfecto, se manifieste en nuestra vida diaria.

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Liberándote de las Etiquetas

“Esto soy yo, es mi defecto, siempre he sido así.” ¿Te suena esto? A menudo, pretendemos encerrar toda nuestra identidad en una caja pequeña, marcada con etiquetas que dicen algún defecto.

Pero, ¿y si te digo que esos defectos que asumes como tuyos, en realidad, “técnicamente” hablando no te corresponden pues no corresponden al núcleo de tu Ser? El núcleo de nuestro Ser, el Self, es puro y pleno de cualidades y virtudes, está sano y además es sanador. Por tanto, dicho aspecto de tu persona está más bien relacionado con una parte de ti, de hecho, una pequeña fracción de ti.

Cada uno de nosotros es un mosaico complejo, hecho de muchas piezas. Algunas brillan con luz propia, otras están un poco cargadas de emociones o creencias debido a las luchas de la vida. La carga de la parte, lo que llamamos defecto, son solo una carga que llevan una o más partes que forman un conjunto mucho más grande y hermoso. Limitarte a ellas es como definir el océano solo por la sal de sus aguas.

Es entendible que veas algo en ti y lo asumas porque puedes notar que es algo que te sucede, que expresas, que tienes; así que naturalmente te haces cargo. Pero si miramos bien adentro nuestro, podemos notar que nuestra mente funciona más como un equipo que como “una sola pieza”. Hay partes protectoras que se encargan de protegerte, partes ejecutivas y responsables que cumplen con compromisos y labores. También hay partes infantiles, partes vulnerables y partes heridas. Las partes protectoras cuidan celosamente que las partes heridas no sufran. Así que tampoco es justo endilgarle dicha cualidad a una parte, pues tampoco tiene tanto que ver con su naturaleza intrínseca sino con la carga o estrés que está sosteniendo para poder hacer su trabajo. Las partes todas también tienen sus cualidades, talentos y atributos y no es justo etiquetarlas por la carga que lleven.

Mirándote en un espejo defectuoso

Todo el conjunto es tu persona, pero cada una de las partes de ti no es el núcleo de tu ser sino aspectos que componen tu sistema interno. Cuando asumes tu identidad basada en la respuesta de dichas partes, y puntualmente de las partes heridas o cargadas de emociones o creencias por las vivencias que han tenido, te encuentras mirándote en un espejo defectuoso.

Si te identificas con cualquiera de tus defectos, tal vez haciéndole caso a tu crítico interno, por la carga que alguna de tus partes lleva, es como mirarte en un espejo defectuoso. Lo que ves reflejado no es tu verdadero yo, sino una distorsión creada por las cargas emocionales que tus partes internas llevan. Este espejo no muestra tu esencia, sino una versión fragmentada de ti mismo.

No Tires al Bebé con el Agua del Baño

Es crucial recordar el consejo de no rechazar o juzgar a tus partes solo porque algunas estén heridas o cargadas. En lugar de rechazar estas partes, el modelo de Internal Family Systems nos invita a acercarnos a ellas con comprensión y curiosidad para entender sus buenas intenciones y sanar las heridas subyacentes.

Ejercicio Práctico: Observando la Parte, No Siendo la Parte

Para profundizar en el entendimiento de que “esto no soy todo yo”, te invito a realizar un ejercicio sencillo pero revelador. Este ejercicio te ayudará a notar y separarte de esas partes o ‘defectos’ que crees que te definen.

  1. Identifica una Sensación o Defecto: Piensa en una característica o reacción que usualmente consideras un defecto en ti, como ser “muy ansioso” o “demasiado crítico”.
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  2. Enfócate en la Sensación: Tómate un momento para sentir realmente cómo se manifiesta ese ‘defecto’ en tu cuerpo. ¿Dónde sientes tensión, pesadez, calor, frío o cualquier otra sensación física?
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  3. Observa la Experiencia: Da un paso atrás en tu mente y simplemente observa esa sensación. Nota cómo se siente, cómo puede cambiar o moverse, o cómo puede permanecer constante. Observa cualquier pensamiento o emoción que surja, pero en lugar de involucrarte con ellos, solo míralos como si fueran nubes pasando en el cielo.
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  4. Reconoce al Observador: Recuerda que tú eres el observador de estas sensaciones y pensamientos. No eres estas experiencias, eres el que las observa.
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  5. Reflexiona: Después de unos minutos de observación, toma un momento para reflexionar sobre la experiencia.
    ¿Cómo te sientes al reconocer que tú eres el observador de esa parte y no necesariamente esa parte misma?
    ¿Qué cambia para ti al verlo de esta manera?

Reflexión Final: Cuando nos identificamos con una parte específica de nosotros mismos—sea un defecto, emoción o pensamiento—nos confundimos, perdiendo la capacidad de relacionarnos objetivamente con esa parte. Esta identificación nos limita, oscureciendo la rica complejidad de nuestro ser completo. Al reconocer que somos el observador, no el contenido observado, recuperamos nuestro poder para cambiar y crecer.

Carta a Tus Partes Internas

Queridas partes internas,

Esta carta es para ustedes, las valiosas y diligentes partes que componen el maravilloso ser de quien lee estas palabras. Escribo no como un autoritario o un juez, sino como alguien que se ofrece a acompañarlas en su viaje hacia la comprensión, aceptación y, finalmente, la sanación.

Reconozco su Propósito y Valor

Primero y ante todo, quiero expresar mi profundo respeto y apreciación por el trabajo que realizan cada día. Cada una de ustedes cumple una función crucial, ya sea protegiendo, gestionando emociones difíciles, o manteniendo el equilibrio. Su labor es fundamental y merece reconocimiento.

Mi Intención es Comprender, No Cambiar

Mi objetivo, en este viaje que compartimos, es entender, no imponer cambios ni expectativas. Estoy aquí para escuchar, para aprender de ustedes, comprender por qué hacen lo que hacen, y descubrir qué necesitan para sentirse apoyadas y valoradas en su esfuerzo.

Una Invitación a Compartir

Les extiendo una invitación abierta a compartir sus historias, miedos, sueños y necesidades conmigo. Háganlo solo si se sienten cómodas, sin ninguna presión. Este espacio es para que todas las voces, sin importar cuán silenciosas o fuertes sean, puedan ser escuchadas.

Validación de su Labor

Reconozco la complejidad de sus roles y la profundidad de su compromiso con el bienestar del todo. Entiendo las preocupaciones que puedan tener respecto a este proceso y quiero asegurarles que su seguridad y bienestar son mi prioridad.

Compromiso con la Seguridad y el Respeto

Me comprometo a mantener un entorno seguro y respetuoso para todas ustedes. Cualquier paso que demos juntos buscará promover una mayor armonía interna y un entendimiento más profundo entre ustedes y el Self.

Gracias por permitirme ser parte de este viaje. Estoy aquí, listo y dispuesto a escuchar, a aprender, y a caminar junto a ustedes, hacia un camino de mayor entendimiento y paz interna.

Con respeto y aprecio,

L.G.C.