¿Cómo es la meditación IFS?

La meditación en el enfoque de Internal Family Systems (IFS) es una práctica de autoexploración y conexión con nuestras distintas “partes” internas. A diferencia de una meditación orientada a calmar la mente, en IFS se busca establecer un diálogo compasivo con estas partes, entendiendo sus necesidades, miedos y roles. Aquí tienes una guía de cómo desarrollar esta práctica:

  1. Crear un espacio de calma: Busca un lugar cómodo y libre de distracciones. La idea es estar en un estado relajado y receptivo, permitiendo que surja lo que necesite surgir.
  2. Respiración y relajación: Respira profundamente para calmar el cuerpo y la mente, lo que facilita el contacto con el “Self” (o Ser), nuestra esencia más compasiva, curiosa y equilibrada.
  3. Explorar internamente: Una vez relajado, dirige tu atención hacia el interior, observando cualquier emoción, pensamiento o tensión corporal que aparezca. Estas sensaciones suelen ser indicios de partes internas que quieren expresarse.
  4. Identificar y dar la bienvenida a las partes: Nota cualquier parte que surja —ya sea una que sienta ansiedad, una crítica o una protectora— y recíbela sin juzgar, con curiosidad y apertura. Pregúntate, por ejemplo, “¿Quién necesita mi atención en este momento?”
  5. Establecer un diálogo: Cuando identifiques una parte, inicia un diálogo suave con ella, haciéndole preguntas como:
    • “¿Cómo te sientes ahora?”
    • “¿Qué necesitas de mí en este momento?”
    • “¿Qué deseas comunicarme?”
    Recuerda mantener una actitud curiosa y abierta, reconociendo que cada parte tiene una intención positiva, aunque pueda cargar con dolor o creencias limitantes.
  6. Ofrecer comprensión y compasión: Si una parte expresa una necesidad o emoción intensa, ofrécele compasión y comprensión desde el Self, mostrando que no está sola y que tienes disposición para ayudarla a liberar cualquier carga o creencia que le pese.
  7. Cierre de la meditación: Para terminar, agradece a cada parte por participar y toma unos instantes para volver al presente. Respira profundamente algunas veces y recuerda que esta conexión interna queda abierta para futuras meditaciones.

Esta práctica en IFS no solo ayuda a conectar con el interior, sino que facilita un proceso de sanación donde cada parte encuentra su lugar. Es una herramienta flexible, adaptada a tus necesidades y a lo que surja en cada sesión.