En “Inside Out 2”, vemos nuevamente a Riley y su equipo de emociones internas navegando por los desafíos de la adolescencia. Es ciertamente muy ilustrativo para comprender el concepto de partes. Sin embargo, si miramos esta dinámica a través del lente del modelo de Sistemas Internos Familiares (IFS), podríamos identificar un elemento clave que falta en la representación de su “familia interna”: el concepto del Self.
En IFS, el Self es considerado el núcleo auténtico de la persona, el líder interno que tiene la capacidad de orquestar y gestionar todas las partes emocionales. Este Self es compasivo, curioso y está siempre presente, siendo capaz de guiar las emociones hacia un estado de equilibrio y armonía.
El Self y los Niños en IFS
IFS sostiene que todos nacemos con un Self y que incluso los niños pequeños pueden acceder a esta parte de sí mismos. El Self en los niños es similar al Self en los adultos, con cualidades de calma, curiosidad, compasión, claridad, creatividad, coraje y conexión. Los niños pueden manifestar estas cualidades innatas cuando están en un estado de equilibrio y seguridad.
A medida que los niños crecen, pueden aprender a acceder y a actuar desde su Self con más consistencia. El papel de los adultos, especialmente los cuidadores y terapeutas, es ayudar a los niños a conectarse con su Self. Los niños también tienen “partes” emocionales, que pueden manifestarse como comportamientos o emociones específicas (por ejemplo, una parte temerosa, una parte enfadada). El Self del niño puede aprender a relacionarse con estas partes de una manera amorosa y comprensiva, igual que en los adultos.
Riley como el Self en ‘Inside Out 2’
En la narrativa de “Inside Out”, las emociones como Alegría, Tristeza, Miedo, Furia y Desagrado representan diferentes “partes” de Riley. Cada una de estas partes tiene su propia voz y perspectiva, similar a cómo IFS describe nuestras emociones internas. Sin embargo, lo que no vemos explícitamente en la película es a Riley actuando como su propio Self, el centro de calma y claridad que puede dirigir y coordinar estas partes.
En “Inside Out 2”, con la introducción de nuevas emociones como Ansiedad, se hace aún más evidente la necesidad de un Self que gestione estas complejidades. Riley, actuando desde su Self, podría integrar estas nuevas emociones y manejar los conflictos internos de manera más efectiva. Así como el Self en IFS trabaja para asegurar que todas las partes sean escuchadas y atendidas, Riley podría aprender a relacionarse con cada emoción desde un lugar de liderazgo interno, promoviendo su propio bienestar y desarrollo emocional.
Conclusión
IFS sugiere que, al igual que los adultos, los niños tienen un Self que es una fuente constante de sabiduría y compasión. Ayudar a los niños a acceder y confiar en su Self puede ser crucial para su desarrollo emocional y psicológico saludable. En el contexto de “Inside Out 2”, podríamos ver a Riley no solo como una niña que tiene emociones complejas, sino también como alguien que, en el marco de IFS, tiene un Self capaz de orquestar y equilibrar estas emociones, permitiéndole manejar mejor los desafíos de la adolescencia.