Integrar Modelos Terapéuticos: la propuesta de Frank Anderson

En el trabajo con trauma, durante mucho tiempo se pensó que había que elegir un único modelo terapéutico y aplicarlo con fidelidad. Sin embargo, la experiencia clínica y las investigaciones actuales muestran algo diferente: no existe un modelo único que pueda responder a todas las necesidades de una persona herida por el trauma.

En un webinar reciente, Frank Anderson —psiquiatra, terapeuta y referente en IFS— explicó con claridad por qué hoy considera esencial integrar modelos de psicoterapia y cómo lo hace en su propia práctica.


IFS: comprender a las partes y al Self

El modelo Internal Family Systems (IFS) aporta una mirada fundamental: nos ayuda a relacionarnos con nuestras partes internas desde la energía del Self, que encarna cualidades como la calma, la claridad y la compasión.

Anderson reconoce que IFS le dio un marco central para su trabajo, pero también advierte que, usado de forma aislada, puede volverse demasiado mental. “Si nos quedamos solo en el diálogo con las partes —dice— corremos el riesgo de no encarnar las experiencias y de olvidar la dimensión relacional.”


EMDR y lo cognitivo: trabajar pensamientos distorsionados

En muchos casos, el trauma deja huellas en forma de creencias negativas profundas: “soy malo”, “no valgo”, “es mi culpa”.
Para estas situaciones, Anderson integra el EMDR (Francine Shapiro), ya que la estimulación bilateral facilita el reprocesamiento de esos pensamientos y ayuda a destrabar recuerdos que quedaron fijados en la mente.


EFT y AEDP: sanar el apego temprano

El trauma no siempre está en la memoria de un hecho puntual, sino en la historia relacional.
Anderson menciona la Terapia Focalizada en las Emociones (EFT, Sue Johnson) y el modelo AEDP (Diana Fosha)como enfoques que aportan el componente relacional indispensable para reparar heridas de apego temprano.

En estos marcos, el énfasis está en la seguridad del vínculo terapéutico y en la posibilidad de que la persona viva nuevas experiencias emocionales correctivas.


Somática y sistema nervioso: encarnar la experiencia

Otro aporte clave es el de los modelos somáticos, como Somatic Experiencing (Peter Levine), la Terapia Sensoriomotora o la Teoría Polivagal (Stephen Porges).

Según Anderson, es crucial traer el cuerpo a la sesión: notar dónde se siente la rabia, dónde se aloja el dolor, cómo se activa la protección. La integración somática permite movernos dentro y fuera del trauma, encarnando lo vivido pero también accediendo al Self y a la compasión.


La clave: flexibilidad e integración

Lo que Frank Anderson propone no es mezclar técnicas al azar, sino cultivar la flexibilidad clínica:

  • Si el bloqueo está en la cognición → trabajar con EMDR.
  • Si la raíz es relacional → usar EFT o AEDP.
  • Si el trauma se expresa en el cuerpo → integrar lo somático.
  • Y siempre sostenerlo en la dinámica de partes y Self de IFS.

De esta manera, cada persona recibe lo que más necesita en cada momento de su proceso.


Reflexión final

El mensaje de Frank Anderson es claro: la sanación no depende de un modelo único, sino de la integración amorosa y precisa de distintos enfoques.
IFS, EMDR, EFT, AEDP y las terapias somáticas no compiten entre sí: se complementan, aportando piezas que juntas abren el camino hacia la recuperación.

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