En IFS, muchas veces hablamos de “darle espacio a una parte” o de “pedir a las partes que den espacio al Self”. Aunque suenan parecido, no son lo mismo. Cada una responde a un momento distinto del proceso interno. Acá te explico la diferencia.
1. Darle espacio a una parte para conocerla mejor
Esta es una de las invitaciones más frecuentes en IFS. Cuando decimos “vamos a darle espacio a esta parte”, proponemos un movimiento interno de presencia y apertura. Es una forma de enfocar la atención con calma y curiosidad.
- ¿Qué significa?
Significa observar una parte específica —un crítico, una parte ansiosa, un protector— desde el Self, sin juzgarla ni intentar cambiarla. Es como decirle: “Te veo. Estoy acá para escucharte. Tenés permiso para mostrarte como sos.” - ¿Para qué sirve?
El objetivo es comprender esa parte en profundidad: qué intenta hacer, a quién protege, qué teme, y qué carga lleva. Al sentirse vista y bienvenida, suele disminuir su intensidad y empieza a confiar. Es el primer paso hacia una relación interna sanadora.
En resumen: es un movimiento del Self hacia la parte.
2. Pedirle a las partes que le den espacio al Self
Esta indicación aparece cuando hay muchas partes activas, sobre todo protectoras, que dificultan el acceso al Self o a otras partes del sistema.
- ¿Qué significa?
Le pedimos amablemente a esas partes que den un paso atrás, que bajen la guardia por un momento y permitan que el Self pueda hacerse presente. A veces lo expresamos así: “¿Estarías dispuesta a darme un poco de espacio para que yo pueda estar con esta otra parte?” - ¿Para qué sirve?
El propósito es aumentar la presencia del Self en el sistema. Cuando las partes confían y se apartan un poco, emergen cualidades como la calma, la compasión, la claridad y la curiosidad. Desde ahí, el Self puede liderar el proceso con sensibilidad y eficacia.
En este caso, es una petición del Self hacia las partes.
Una imagen interna útil
Podés imaginarlo como una sala interna: a veces el Self necesita acercarse a una parte y darle su atención. Otras veces, necesita que las demás partes se retiren un poco para poder hacerlo. En ambos casos, el objetivo es el mismo: crear un espacio interno más seguro, más claro y más auténtico.
Ambos movimientos —dar espacio a una parte y pedir espacio para el Self— son caminos complementarios. Y ambos apuntan a lo mismo: que nuestro sistema interno sea liderado desde el Self, con presencia, cuidado y confianza.