En la vida cotidiana, muchas veces nos encontramos peleando con nosotros mismos: una voz nos critica, otra nos dice que ignoremos el problema, y al final solo sentimos confusión. En el modelo IFS (Internal Family Systems), existe una pregunta poderosa que actúa como un “contador Geiger emocional”: “¿Cómo te sientes hacia esa parte?”. Esta simple pregunta nos permite medir si estamos conectados con curiosidad y calma (nuestro Self) o si hay rechazo, enojo o miedo hacia esa parte.
Hoy te cuento cómo funciona esta pregunta y por qué puede ser un antes y un después en tu proceso de autocomprensión.
El Detector Interno: ¿Qué mide la Pregunta?
Cuando preguntamos: “¿Cómo me siento hacia esta parte interna?”, estamos midiendo nuestra actitud emocional hacia ella. La respuesta puede revelar curiosidad, enfado, miedo o compasión. Esta pregunta es como un detector que “mide” si estamos abiertos a escuchar o si estamos cerrados por emociones como el rechazo o la crítica.
Historia Breve: Ana y su Parte Crítica
Ana, una mujer con un fuerte sentido de responsabilidad, estaba lidiando con una voz interna que la criticaba constantemente:
“Nunca haces nada bien”, le decía.
Cuando le pregunté:
“¿Cómo te sientes hacia esa parte crítica?”,
ella respondió sin dudar:
“La odio, me hace sentir insuficiente”.
Ese “odio” revelaba que otra parte protectora (un “bombero”) estaba activa, tratando de protegerla del dolor de sentirse fracasada. Con un poco de exploración, Ana comenzó a observar esa parte crítica con más curiosidad: ¿Por qué me critica? ¿Qué teme que pase? Pronto descubrió que, detrás de su dureza, había una intención positiva: mantenerla a salvo de los errores.
La Pregunta en Acción:
Cuando trabajes con tus partes internas, puedes usar la pregunta como una brújula:
- Si la respuesta es rechazo o enojo: otra parte está protegiéndote. Dale un espacio también.
- Si la respuesta es curiosidad o ternura: ¡tu Self está presente! Este es el lugar ideal para dialogar.
Ejercicio Rápido:
- Encuentra un momento de calma y trae a tu mente una situación reciente donde te sentiste mal contigo mismo.
- Pregúntate: “¿Qué parte interna estaba presente?”.
- Luego, pregúntate: “¿Cómo me siento hacia esa parte?”.
- Observa la respuesta y, si aparece rechazo, trata de darle un respiro. Recuerda que todas tus partes tienen buenas intenciones.
La pregunta “¿Cómo me siento hacia esta parte?” es una herramienta sencilla pero transformadora. Nos permite descubrir si estamos escuchando desde la calma y la curiosidad o si estamos atrapados en un ciclo de rechazo. Practícala con paciencia y observa cómo cambia tu relación contigo mismo.
¿Te animas a probarla? Cuéntame en los comentarios cómo te fue o si te surgieron nuevas preguntas.