¿Podría un “diálogo interno” ayudarte a manejar el dolor crónico corporal?

Descubriendo la terapia de Sistemas Familiares Internos

En un estudio fascinante llevado a cabo por el Brigham and Women’s Hospital y la Harvard Medical School (https://www.jrheum.org/content/40/11/1831), investigadores exploraron el impacto de la terapia de Sistemas Familiares Internos (IFS) en pacientes con artritis reumatoide. Dicho estudio incluyó a 100 participantes divididos en dos grupos, uno recibiendo terapia IFS y el otro educación estándar sobre la artritis durante un período de seis meses con seguimientos a un año.

Los participantes del grupo de IFS fueron guiados a través de sesiones estructuradas donde aprendieron a identificar y dialogar con sus distintas “partes”. Por ejemplo, se les enseñó técnicas específicas para calmar las partes que intensifican el dolor en estados de ansiedad o depresión. Los resultados mostraron mejoras significativas: el 70% de los participantes en el grupo de IFS reportaron una reducción del 50% en la intensidad del dolor y mejoras en la función física y el estado de ánimo, en comparación con el grupo de control.

Estos beneficios no solo incluyeron la reducción del dolor sino también mejoras significativas en el bienestar emocional y físico, sugiriendo que la IFS podría ser una herramienta poderosa para abordar los efectos complejos de enfermedades crónicas como la artritis reumatoide. Los beneficios observados continuaron mucho después de que las sesiones terminaron, indicando efectos duraderos de las habilidades aprendidas en terapia.

Explorar IFS fue transformador para muchos participantes, algunos describieron cómo partes de ellos que habían estado congeladas en patrones de dolor se sintieron liberadas y capaces de participar en la vida de manera más plena y con menos dolor.

Sin embargo, el estudio tiene limitaciones, incluyendo su enfoque en una sola condición médica y el tamaño relativamente pequeño del grupo. A pesar de esto, los hallazgos son prometedores y sugieren que la terapia IFS merece una consideración más amplia en el tratamiento del dolor crónico.

El Papel de las Partes en el Dolor

En el modelo IFS, el dolor es visto como una interacción entre diferentes partes internas que pueden estar atrapadas en patrones de trauma pasado. Por ejemplo, una parte que se mantiene estancada en un trauma puede exacerbar nuestra percepción del dolor como una forma de protección o como un recordatorio constante de dicho trauma. Reconocer estas partes y entender su influencia es el primer paso crucial hacia la gestión del dolor.

La práctica del diálogo interno en IFS nos permite comunicarnos con nuestras partes de una manera compasiva. Al abordar a estas partes directamente y entender sus preocupaciones y cargas, podemos ayudarlas a “actualizarse” y comprender que el trauma ya no está presente. Este proceso de diálogo interno no solo reduce la intensidad del dolor sino que también mejora nuestra salud emocional y psicológica general.

El “Yo” central en IFS representa nuestro núcleo más sano y equilibrado, capaz de manejar las partes con compasión y curiosidad. Acceder a este “Yo” permite una interacción más efectiva y sanadora con las partes afectadas por el dolor. Desde este estado de claridad y calma, podemos liderar un proceso terapéutico que alivia tanto el dolor físico como el sufrimiento emocional.

El enfoque IFS ha sido aplicado con éxito en numerosos casos de dolor crónico. Los pacientes que han adoptado este modelo reportan no solo una disminución en la intensidad del dolor, sino también un aumento significativo en su calidad de vida. Estos casos ilustran cómo una integración efectiva de las partes internas puede llevar a una disminución de la necesidad de manifestar dolor como un símbolo de conflictos internos no resueltos.

Adoptar IFS en la gestión del dolor ofrece una oportunidad para explorar profundamente las raíces emocionales y psicológicas del sufrimiento. Este enfoque no solo alivia el dolor sino que también promueve una curación integral y un autoconocimiento profundo, mejorando sustancialmente nuestra interacción con nuestras partes internas y nuestra experiencia de vida en general.

Guía Paso a Paso para Manejar el Dolor Crónico con IFS

Paso 1: Reconocimiento y Aceptación

  • Reconocer que el dolor puede ser una manifestación de conflictos internos o partes que necesitan atención.
  • Aceptar la presencia del dolor sin juicio, entendiendo que es una parte de ti que intenta comunicarse.

Paso 2: Exploración Curiosa

  • Centra tu atención en el dolor. Pregúntate: “¿Qué siento exactamente y dónde lo siento en mi cuerpo?”
  • Nota si puedes aproximarte a estas sensaciones con curiosidad en lugar de rechazo o miedo.

Paso 3: Identificación de Partes

  • Intenta identificar diferentes “partes” que puedan estar contribuyendo al dolor. Estas pueden ser emociones como la ira, el miedo, o incluso una crítica interna.
  • Pregúntate: “¿Hay alguna emoción o pensamiento que surja cuando me concentro en el dolor?”

Paso 4: Diálogo con las Partes

  • Inicia un diálogo interno con estas partes. Puedes preguntar: “¿Qué necesitas decirme?” o “¿Qué te ha llevado a manifestarte de esta manera?”
  • Escucha sus respuestas sin juzgar, manteniendo una actitud de apertura y compasión.

Paso 5: Comprensión y Compasión

  • Intenta entender el propósito o la razón de ser de estas partes. A menudo, estas partes creen que están protegiéndote de alguna manera.
  • Muestra compasión hacia estas partes. Reconoce su esfuerzo por protegerte, incluso si su método (causar dolor) no es el más útil.

Paso 6: Integración y Sanación

  • Explora formas en que estas partes pueden expresarse de manera más saludable o ser atendidas sin recurrir al dolor.
  • Imagina cómo sería sentir compasión, aceptación, y amor hacia estas partes. Pregunta si están listas para liberar cualquier creencia, emoción, o memoria que haya contribuido al dolor.

Paso 7: Seguimiento y Adaptación

  • Reconoce que este es un proceso continuo. Las partes pueden cambiar o surgir nuevas comprensiones con el tiempo.
  • Repite estos pasos según sea necesario, ajustando tu enfoque a medida que aprendes más sobre ti y tus partes internas.

Paso 8: Buscar Apoyo

Considera buscar la guía de un terapeuta entrenado en IFS si encuentras este proceso desafiante o si deseas explorar tus partes internas más profundamente.


Reflexiones Finales:

 Adoptar IFS en la gestión del dolor ofrece una oportunidad para explorar profundamente las raíces emocionales y psicológicas del sufrimiento. Este enfoque no solo alivia el dolor sino que también promueve una curación integral y un autoconocimiento profundo, mejorando sustancialmente nuestra interacción con nuestras partes internas y nuestra experiencia de vida en general.

Sin embargo, el estudio tiene limitaciones, incluyendo su enfoque en una sola condición médica y el tamaño relativamente pequeño del grupo. A pesar de esto, los hallazgos son prometedores y sugieren que la terapia IFS merece una consideración más amplia en el tratamiento del dolor crónico.

En este artículo se ha explorado el potencial de la terapia de Sistemas Familiares Internos (IFS) como una herramienta eficaz para el manejo del dolor crónico. Se ha presentado evidencia científica que respalda la eficacia de la terapia IFS, y se ha proporcionado una guía paso a paso para su aplicación.

Con base en lo revisado, se puede concluir que la terapia IFS ofrece una alternativa prometedora para el manejo del dolor crónico, ofreciendo los siguientes beneficios:

  • Reducción del dolor: La terapia IFS puede ayudar a las personas a reducir la intensidad del dolor crónico, lo que mejora su calidad de vida.
  • Mejora del bienestar emocional: La terapia IFS puede ayudar a las personas a lidiar con las emociones difíciles asociadas con el dolor crónico, como la ansiedad y la depresión.
  • Promoción de la curación integral: La terapia IFS puede ayudar a las personas a sanar las heridas emocionales y psicológicas que subyacen al dolor crónico.
  • Mayor autoconocimiento: La terapia IFS puede ayudar a las personas a comprender mejor sus partes internas y desarrollar una mayor autocompasión.

Si te sientes superado por el dolor y estás interesado en esta terapia, considera hablar con un terapeuta IFS certificado. Información adicional y recursos están disponibles en www.institutoifs.com

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