Riley: ¡El Personaje que Falta en 'Intensa-Mente'!

Riley: ¡El Personaje que Falta en ‘Intensa-Mente’!

En “Inside Out 2”, vemos nuevamente a Riley y su equipo de emociones internas navegando por los desafíos de la adolescencia. Es ciertamente muy ilustrativo para comprender el concepto de partes. Sin embargo, si miramos esta dinámica a través del lente del modelo de Sistemas Internos Familiares (IFS), podríamos identificar un elemento clave que falta en la representación de su “familia interna”: el concepto del Self.

En IFS, el Self es considerado el núcleo auténtico de la persona, el líder interno que tiene la capacidad de orquestar y gestionar todas las partes emocionales. Este Self es compasivo, curioso y está siempre presente, siendo capaz de guiar las emociones hacia un estado de equilibrio y armonía.

El Self y los Niños en IFS

IFS sostiene que todos nacemos con un Self y que incluso los niños pequeños pueden acceder a esta parte de sí mismos. El Self en los niños es similar al Self en los adultos, con cualidades de calma, curiosidad, compasión, claridad, creatividad, coraje y conexión. Los niños pueden manifestar estas cualidades innatas cuando están en un estado de equilibrio y seguridad.

A medida que los niños crecen, pueden aprender a acceder y a actuar desde su Self con más consistencia. El papel de los adultos, especialmente los cuidadores y terapeutas, es ayudar a los niños a conectarse con su Self. Los niños también tienen “partes” emocionales, que pueden manifestarse como comportamientos o emociones específicas (por ejemplo, una parte temerosa, una parte enfadada). El Self del niño puede aprender a relacionarse con estas partes de una manera amorosa y comprensiva, igual que en los adultos.

Riley como el Self en ‘Inside Out 2’

En la narrativa de “Inside Out”, las emociones como Alegría, Tristeza, Miedo, Furia y Desagrado representan diferentes “partes” de Riley. Cada una de estas partes tiene su propia voz y perspectiva, similar a cómo IFS describe nuestras emociones internas. Sin embargo, lo que no vemos explícitamente en la película es a Riley actuando como su propio Self, el centro de calma y claridad que puede dirigir y coordinar estas partes.

En “Inside Out 2”, con la introducción de nuevas emociones como Ansiedad, se hace aún más evidente la necesidad de un Self que gestione estas complejidades. Riley, actuando desde su Self, podría integrar estas nuevas emociones y manejar los conflictos internos de manera más efectiva. Así como el Self en IFS trabaja para asegurar que todas las partes sean escuchadas y atendidas, Riley podría aprender a relacionarse con cada emoción desde un lugar de liderazgo interno, promoviendo su propio bienestar y desarrollo emocional.

Conclusión

IFS sugiere que, al igual que los adultos, los niños tienen un Self que es una fuente constante de sabiduría y compasión. Ayudar a los niños a acceder y confiar en su Self puede ser crucial para su desarrollo emocional y psicológico saludable. En el contexto de “Inside Out 2”, podríamos ver a Riley no solo como una niña que tiene emociones complejas, sino también como alguien que, en el marco de IFS, tiene un Self capaz de orquestar y equilibrar estas emociones, permitiéndole manejar mejor los desafíos de la adolescencia.

¿Está el Self Supeditado a las Partes?

En el modelo de Sistemas de Familia Interna (IFS), una de las frases más reveladoras y profundas entregadas por el Dr. Richard Schwartz PhD en su investigación es: “El Self no tiene poder que las partes no permitan“. Esta afirmación, aparentemente simple, encapsula una verdad esencial sobre la dinámica entre el Self y las partes internas que componen nuestra psique.

¿Qué Significa que el Self no Tiene Poder sin el Permiso de las Partes?

El Self, en el contexto de IFS, es nuestra esencia innata, llena de sabiduría, compasión y equilibrio. Sin embargo, a pesar de su capacidad intrínseca para sanar y liderar, el Self no puede imponer su voluntad sobre nuestras partes. Las partes internas, que son subpersonalidades con sus propios sentimientos, pensamientos y roles, necesitan sentirse seguras y confiadas para permitir la influencia del Self y facilitar el cambio significativo.

La Voluntad de las Partes

Cada parte dentro de nosotros tiene su propio rol y propósito. Algunas partes pueden estar heridas y otras pueden haber asumido roles protectores o defensivos. Estas partes actúan en base a sus propias experiencias y percepciones y pueden resistirse al liderazgo del Self si sienten que su existencia o función está amenazada.

La frase “El Self no tiene poder que las partes no permitan” subraya que el Self no puede simplemente imponer su voluntad. En lugar de eso, debe ganar la confianza de las partes y trabajar con ellas de manera colaborativa. Esto significa que el proceso de sanación en IFS no es autoritario, sino democrático y basado en el consentimiento interno.

El Proceso de Sanación: Colaboración y Permiso

Para que el Self pueda ayudar a una parte a soltar sus cargas y creencias, es crucial que las partes involucradas estén dispuestas a aceptar esta ayuda. Aquí hay algunos pasos clave en este proceso de colaboración:

  1. Conciencia y Reconocimiento: El primer paso es reconocer y nombrar las partes que están presentes y activas. Identificar sus roles y comprender sus perspectivas es esencial.
  2. Escucha y Validación: El Self debe acercarse a cada parte con una actitud de escucha activa y validación. Es vital que las partes se sientan escuchadas y comprendidas sin juicio.
  3. Curiosidad y Compasión: Aproximarse a las partes con curiosidad y compasión ayuda a crear un ambiente seguro. Preguntarles a las partes sobre sus miedos y preocupaciones puede abrir un diálogo honesto.
  4. Ganando Confianza: El Self debe demostrar que su intención es ayudar, no destruir ni controlar. Esto se logra mostrando consistencia y respeto hacia las partes.
  5. Permiso para Soltar: Solo cuando las partes se sienten seguras y confiadas, pueden estar dispuestas a soltar sus cargas y creencias. Este es un proceso gradual y debe ser guiado por el ritmo de las partes, no por la prisa del Self.

La Importancia del Consentimiento Interno

El consentimiento interno es fundamental en IFS. Cada parte debe sentirse respetada y valorada en el proceso de sanación. Cuando las partes permiten que el Self lidere, se crea un espacio para una transformación profunda y auténtica. Este consentimiento interno asegura que las partes no se sientan forzadas ni re-traumatizadas, lo cual es esencial para una sanación duradera.

Conclusión

La frase “El Self no tiene poder que las partes no permitan” resalta la naturaleza colaborativa del proceso de sanación en IFS. El Self, con toda su sabiduría y compasión, debe trabajar en armonía con las partes internas, respetando su voluntad y ganando su confianza. Solo a través de este enfoque colaborativo y basado en el consentimiento, podemos alcanzar una sanación verdadera y profunda. En IFS, el poder del Self se revela no en su capacidad para imponer, sino en su habilidad para inspirar y guiar con respeto y compasión.

Persona con dos figuras angelicales en los hombros, una oscura y traviesa, la otra brillante y alentadora.

¡Los angelitos existen!

Seguramente has visto alguna vez una viñeta donde una persona tiene dos “angelitos” en sus hombros: uno malo y uno bueno. ¿Sabías que esos “angelitos” existen en la vida real? Hoy quiero contarte cómo, a través del modelo de Sistemas de Familia Interna (IFS), podemos entender mejor a estos “angelitos” que nos acompañan en nuestras decisiones y pensamientos diarios.

Los Angelitos de IFS

En el modelo IFS, esos “angelitos” representan nuestras partes internas. Cada uno de nosotros tiene diferentes partes que influyen en nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos. Aunque a veces estas partes pueden parecer opuestas, todas tienen la intención de protegernos y ayudarnos.

El Angelito “Malo”

El angelito “malo”, que suele darnos pensamientos derrotistas o negativos, en realidad no es malo. Esta parte a menudo adopta un rol crítico para protegernos del fracaso, la vergüenza o el dolor. Quiere mantenernos a salvo y evitar que tomemos riesgos que podrían resultar en experiencias dolorosas.

Por ejemplo, cuando estás a punto de dar una presentación importante y una voz interna te dice “No eres lo suficientemente bueno”, esta parte está intentando protegerte del miedo al rechazo o al fracaso. Aunque sus métodos no siempre sean los más positivos, su intención es evitar que sufras.

El Angelito Bueno

Por otro lado, el angelito “bueno” nos da consejos positivos y alentadores. Esta parte también busca protegernos y ayudarnos, pero lo hace desde un lugar de apoyo y aliento. Nos anima a seguir adelante, a tomar riesgos calculados y a confiar en nuestras habilidades.

Cuando esa misma voz interna te dice “Tú puedes hacerlo, confía en ti mismo”, está fomentando tu autoestima y tu capacidad para enfrentar desafíos con confianza y esperanza.

Integración y Equilibrio

El verdadero objetivo no es silenciar al angelito “malo” ni escuchar únicamente al angelito “bueno”, sino integrar y equilibrar ambas partes. En IFS, aprendemos a entender las intenciones positivas detrás de cada parte y a relacionarnos con ellas desde nuestro Self, esa esencia interna que es compasiva, curiosa y valiente.

Al reconocer y validar las preocupaciones de nuestro angelito “malo”, podemos calmar sus temores y reducir su necesidad de ser tan crítico. Al mismo tiempo, podemos fortalecer la voz del angelito “bueno” para que nos inspire y nos guíe hacia nuestras metas.

Los angelitos en nuestros hombros no son simplemente personajes de viñetas, sino representaciones de nuestras partes internas que buscan protegernos y ayudarnos de diferentes maneras. Al aprender a escuchar y equilibrar estas partes, podemos tomar decisiones más conscientes y vivir una vida más equilibrada y plena.